Para los guanches, "MAGEC" era el Sol, su Dios, el que les marcaba las pautas de las estaciones y cosechas, el que les alumbraba diariamente por los barrancos, campos y senderos.

 Esperamos que nos ilumine por nuestro recorrido artístico, protegiéndonos como lo hacía con nuestros antepasados.

 En el mes de junio del 99, nos reunimos en La Perdoma, pueblo perteneciente al municipio de La Orotava, viejos amigos tocadores y cantadores de diversos grupos folklóricos de Tenerife, intentando llevar a cabo un anhelado sueño: formar un grupo musical donde pudiéramos interpretar música folklórica canaria, sudamericana y otros estilos con tendencias más vanguardistas en el ámbito musical popular.
 La compenetración fué casi instantánea, a las dos semanas en el grupo ya sonaban temas populares de nuestro folklore canario, y poco a poco fueron apareciendo las habaneras, los boleros, las guajiras... que como buenos canarios sentimos un poco como nuestros.
 Fueron muchas horas de ensayo durante un año, el reto que nos habíamos marcado, vé la luz el 9 de Junio de 2000, en la Sala Cine de la Perdoma, abarrotada de público y que contribuyó de manera especial a que el acto fuera muy emotivo para nosotros, y un verdadero éxito.
 Hemos actuado en diversos lugares de la isla de Tenerife, representando en dos ocasiones (años 2000 y 2002) al municipio de La Orotava en la ofrenda floral a la Virgen de Candelaria.
 También hemos realizados sendos viajes a las islas de Fuerteventura (2000), Gran Canaria (2001) y Lanzarote (2002). En el año 2004 participamos en la III Folkloriada Mundial, en Hungría.

 Se podría decir que la vestimenta que llevan los componentes del grupo Magec corresponde a una reproducción de la indumentaria que llevaban los hombres de Tenerife de principios del siglo XX, normalmente usada en ocasiones especiales o fiestas.


 Se sitúa cronológicamente donde, los especialistas en indumentaria tradicional, denominan época de transición, pues consta de piezas que se usaban en siglos pasados y piezas muy parecidas a las actuales.

 Debido a la dominación de piezas más modernas podríamos decir que este tipo de traje llegó a usarse durante el primer cuarto del siglo XX.
 Este conjunto de piezas que se denomina traje o , también se denominó en algún momento traje de chasneros, porque fueron los grupos folclóricos del sur de la isla los primeros que lo utilizaron como vestimenta, pero realmente fueron trajes que se usaron en toda la isla y que muchos documentos fotográficos lo atestiguan.

 Las seis piezas que componen el traje son las siguientes: el pantalón, el chaleco, la chaqueta, la camisa, el fajín y el sombrero.


  Las tres primeras son de tejido denominado dril en color gris oscuro, pertenecen a la serie de tejidos industriales que primero fueron importados a Canarias, ocasionando con este hecho la paulatina desaparición de los telares artesanales que en siglos pasados habían surtido a las islas.

 Debido a las duras tareas del campo de los hombres, y la dureza del lino, hizo que la camisa de otros tejidos más débiles se incorporara más tarde al traje, aunque pasando los años, y debido a un precio más barato de los nuevos tejidos, éstos acabaron imponiéndose.


 También el fajín o ceñidor es una pieza antigua que mantiene el traje del grupo. Es de lana, hecho en telar, también en color crudo y con finas líneas transversales de diversos colores.


 Aunque también en esa época comenzó a aparecer el fajín industrial de colores lisos y el cinturón, muchos fueron los campesinos que se resistieron al cambio ebido a la proteción de la zona lumbar que el fajín les proporcionaba.
 

 La camisa es de lino color crudo. Es una de las piezas más antiguas, con botones de hilo hechos a mano, sin abertura total en el frente, con manga larga, recta, con cuadradillo y puño doble, detalles todos que la diferencian de las camisas que ya se empezaban a utilizar en esa época, con cortes de sisa, abertura frontal total, botones de nácar, tejidos de algodón...
 El sombrero es también una pieza que se mantuvo por toda la población masculina hasta bien adentrado el siglo XX, e incluso es usado hoy en día por los hombres de mayor edad de las zonas rurales. Formaba parte inseparable del traje, aunque con ligeras variaciones con los sombreros usados en siglos pasados.